Toda la instalación ocurre en tu terreno en un plazo de 7 a 15 días, según el modelo y el acceso. Esto es lo que pasa, en orden.
1. Trazo y excavación
Se marca la huella del vaso en el suelo, con la holgura de maniobra incluida, y se abre el hueco. Se vigila que no haya instalaciones enterradas por medio. La tierra excavada se retira o se reparte, según se haya acordado.
2. Base nivelada
En el fondo se pone grava compactada y encima una cama de arena fina, nivelada al milímetro. Esta capa es la que sostiene la piscina. Si la base no queda nivelada, todo lo demás sale mal, así que es el paso que más tiempo se lleva en proporción.
3. Colocación
El vaso llega en una sola pieza y se baja con grúa. Se aploma, se nivela dentro del hueco y se comprueba antes de tocar nada más.
4. Relleno y conexiones
Aquí hay un detalle que sorprende a mucha gente: la piscina se llena de agua y se rellena de grava al mismo tiempo, por capas. El agua de dentro y la grava de fuera van subiendo a la par para que las paredes nunca queden empujadas hacia un lado. Mientras tanto se conectan el skimmer, los retornos, la bomba y el filtro.
5. Andador y entrega
Se hace el zuncho perimetral y el andador de concreto que remata el borde, se arranca el equipo y se prueba todo antes de entregar.
Qué tienes que dejar preparado
- Acceso para el camión y la grúa hasta el punto de descarga.
- El terreno despejado y sin instalaciones enterradas en la zona.
- Punto de toma eléctrica y de desagüe.
Qué puede retrasarlo
Lluvia fuerte durante la excavación, encontrar roca o relleno inesperado bajo el terreno, y los accesos que resultan más estrechos de lo que parecían en la foto. Nada de eso es habitual, pero es lo que mueve el plazo cuando se mueve.



